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Grasas buenas después de los 40: guía rápida de omega 7, omega 9 y vitamina E

Qué son los ácidos grasos monoinsaturados, dónde están y qué dice la evidencia de cada uno
16 de agosto de 2026 por
Lucía Díaz García

Durante años la palabra «grasa» fue mala palabra. Hoy sabemos que la calidad importa más que la cantidad, y que las grasas monoinsaturadas —las del aceite de oliva, la palta, los frutos secos— son parte de los patrones alimentarios mejor estudiados del mundo. Repasemos qué es cada una.

Omega 9: el más conocido (aunque no por su nombre)

El ácido oleico es el omega 9 por excelencia y el protagonista del aceite de oliva, la palta y frutos secos como la macadamia. La FDA autorizó una declaración calificada para aceites con alto contenido de oleico: la evidencia sugiere que reemplazar grasas saturadas por estas grasas puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria. La palabra clave es reemplazar: el beneficio aparece cuando desplazan a las grasas saturadas de la dieta, no cuando simplemente se suman.

Omega 7: el menos estudiado del grupo

El ácido palmitoleico u omega 7 está presente en la macadamia y en el espino amarillo. Es un ácido graso que la ciencia mira con interés, pero la investigación en humanos es todavía incipiente: preferimos decirlo así de claro antes que repetir promesas que la evidencia aún no acompaña. Si algo distingue a Inery es contarte también lo que todavía no se sabe.

Vitamina E: la escolta antioxidante

Los aceites vegetales, los frutos secos y las semillas son la principal fuente de vitamina E de la dieta. Según los NIH, es un nutriente esencial con función antioxidante: contribuye a proteger a las células del daño de los radicales libres. La ingesta recomendada para mujeres adultas es de 15 mg diarios, y las dietas típicas suelen quedar por debajo de ese valor.

Un dato de nerds que nos gusta: en un aceite, la vitamina E además cumple una función tecnológica, porque ayuda a proteger de la oxidación a los propios ácidos grasos del producto. Doble rol: nutriente y guardián del aceite.

Cómo llevarlo a la práctica

  • Usá aceite de oliva (o de macadamia) como grasa principal de tus comidas, en lugar de grasas saturadas.
  • Sumá un puñado diario de frutos secos: aportan monoinsaturadas, vitamina E y fibra.
  • La palta cuenta: media palta aporta grasas de buena calidad para acompañar cualquier comida.

En Inery estamos desarrollando Aceite de Macadamia — Omega 7+9 con Vitamina E, pensado para mujeres en perimenopausia y menopausia. Producto en desarrollo.

Fuentes consultadas

Este artículo es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Ante cualquier duda, consultá con tu médica o nutricionista.

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